Se especuló mucho sobre la existencia de evidencia de la existencia de OVNIS, pero de hecho era la base de prueba de los aviones espía U-2.

En una nota desclasificada del programa del famoso avión espía consultado este viernes por la AFP, la CIA afirma que la 51 Zona, de aproximadamente 51 km de longitud, había sido seleccionada en 1955 para servir como campo de pruebas para este dispositivo.

Fue cuando sobrevolaba esta área a bordo de un U-2 que un alto funcionario de la CIA, Richard Bissell, identificó un terreno que le hizo pensar en una pista de aterrizaje, ubicada en las cercanías de un lago salado llamado Groom Lake, al noreste de una zona experimental de la Comisión de Energía Atómica de los Estados Unidos, en el desierto de Mojave, como lo indica un mapa de la región revelado por la agencia de inteligencia.

Desde el comienzo de los vuelos de práctica y entrenamiento, en julio de 1955, “la gran altura alcanzada por el U-2 rápidamente produjo un inesperado efecto secundario: el aumento fenomenal en los avistamientos de objetos voladores no identificados (OVNIS)”, los autores de la CIA nota relacionada.

En ese momento, aviones comerciales volaron a una altitud de entre 3.000 y 6.000 metros, mientras que el U-2 alcanzó los 20.000 metros, explican.

“Avistamientos como estos eran muy frecuentes entre los pilotos comerciales que volaban de este a oeste”, cuando el sol estaba casi nivelado con el horizonte y el avión permanecía “a la sombra”.

Si un U-2 voló en las cercanías a gran altitud, el sol reflejado en sus alas de plata, desde un avión comercial, ubicado a 12,000 metros abajo, tendrías la impresión de estar frente a un objeto en llamas, señalan. El fenómeno también podría apreciarse de forma similar desde el suelo.

“Nadie sospechó entonces que era posible que alguien pudiera pilotear un avión a 20.0000 metros sobre el nivel del mar y, por lo tanto, ver un objeto en el cielo a esa altura”, escriben los editores de la nota.

La naturaleza ultrasecreta del programa U-2 impidió que los oficiales de la Fuerza Aérea encargados de investigar avistamientos de ovnis “respondieran a quienes les escribieron la verdadera razón” de estos fenómenos.

El informe, de unas 400 páginas, no menciona al extraterrestre de Roswell, cuyo OVNI se estrelló en Nuevo México en 1947 y que, según la leyenda, se habría ocultado inmediatamente en la Zona 51.